En la continua mejora de la implantación del modelo de Atención Centrado en la Persona y de la calidad asistencial, María Luisa Palomar, experta en dirección y gestión de centros y conocida por todos nosotros, ha impartido una formación fundamental sobre la importancia de respetar los derechos de las personas mayores desde una perspectiva ética y legal, lo que facilita su aplicación en los centros.

Nos ha explicado la diferencia entre ética y moral, puesto que una implica reflexión y cuestionamiento sobre lo que está bien o mal, mientras que la moral se refiere a las normas y comportamientos establecidos por la sociedad.
Partiendo de esto, ha destacado los principios de la bioética como la autonomía, la justicia, la beneficencia y la no maleficencia, a los que ha añadido la dignidad y el cuidado centrado en la persona.
Además, hemos visto cómo las personas mayores pueden sufrir situaciones de desigualdad o vulneración de derechos, como no ser escuchadas, que se tomen decisiones por ellas o que se subestimen sus capacidades. Por esto, y bajo el lema “no solo es cuidar, es respetar”, hemos visto la necesidad de una mayor sensibilización y formación del personal de atención directa.


Esto ha abierto un primer debate entre los asistentes sobre si las personas con deterioro cognitivo tienen mayor riesgo de vulnerabilidad.
El segundo debate de nuestros asistentes se ha abierto en torno a la necesidad de un trato digno y a que “el fin no justifica los medios”, exponiendo situaciones reales complicadas que se dan en el día a día en los centros, como la negativa a ducharse, a alimentarse, etc.

Por último, María Luisa ha insistido en que estos principios éticos se deben llevar a la práctica en la reflexión diaria en el trabajo y en el apoyo de todo el equipo, porque el cuidado de las personas mayores debemos centrarlo en garantizar su dignidad, sus derechos y su capacidad de decisión.





